Estampas de Chile: El Sereno

El sereno haciendo de las suyas en las noches coloniales

Nuestras viejas ciudades no siempre han sido de trasnoche. Es mas, hace siglos era norma el guardarse en casa a tempranas horas, dormir temprano y, en consecuencia, no salir a la calle estando ya a oscuras. Y para ello existía un personaje llamado a avisar la hora y vigilar que nadie anduviera en la calle haciendo algun estropicio. Hablamos del Sereno, personaje ya desaparecido hace mas de un siglo de nuestros paisajes urbanos, que provisto de un sable y una linterna a vela pregonaba las condiciones de la noche y la hora, ademas de conservar lo que se estimaba era el debido orden de nuestras ciudades.

Traido como institución desde España, donde en los hechos llegaría a existir hasta el siglo XX, el sereno o pregón se paseaba, en invierno o verano, por las calles con sus característicos gritos: “¡Ave María Purísima, las diez han dado y sereno!”, cuando la noche era tranquila; o “¡Ave María Purísima, las diez han dado y lloviendo!” cuando San Isidro se hacia presente en las noches del Chile colonial. Su imagen, originalmente considerada solo como un elemento de orden y seguridad, ataviado con el respectivo poncho en invierno para protegerse de las inclementes noches invernales, pasó con el tiempo a ser algo así como una postal de aquellos años, en que los vecinos proveian de regalos al noble funcionario del cabildo (sus ordenes emanaban directamente de los alcaldes y regidores).

Incluso sobreviviría a la caida del imperio español, durando en funciones por algun tiempo mas, hasta que con el paso de las décadas las jornadas de actividad se hicieron mas largas y su abnegada labor, inutil. Empero, ello no significó que pasaran al olvido, quedando en la memoria histórica de Chile como uno de esos oficios que es imposible que tengan sentido hoy (evidentemente no cabria en la sociedad actual una figura que de la hora y cumpla funciones de policia en esos términos), pero que son siempre recordados con cariño. Y es por eso que, en el mes del Bicentenario, ha sido traido a colación para el deleite de los mas nostálgicos, que encontraron en la joyita compuesta por Nicanor Molinare con la que me despido una forma de evocar a este personaje.

Viejo Pregón – Los Huasos Quincheros

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Acerca de rodrigoflorestoro

Un abnegado trabajador del Derecho que lucha por escribir mientras el tiempo le cunda, de todo un poco: política, deportes, cultura, historia... una ensalada de temas con una vision muy particular.
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